lunes, 4 de marzo de 2013

CUANDO CREER NO BASTA




            Vivimos inmersos en un mundo de total maravilla y misterio. Desde que despertamos por la mañana hasta que regresamos a nuestro lecho por la noche somos impactados por toda una variedad de sucesos y fenómenos que escapan a nuestra comprensión.

            Desde el contacto inmediato con las personas que nos rodean, y son evidentemente palpables por nuestros sentidos, hasta la interacción con partículas, virus y bacterias que nos afectan y de las cuales vemos sus efectos aunque no podamos percibirlas a simple vista.

            Nuestra vida está compuesta por la trama de relaciones con los fenómenos que nos rodean sea que podamos explicarlos o no, sea que podamos verlos o no, sea incluso que seamos conscientes de su existencia o no.

            Todos sabemos que al manipular un interruptor la energía eléctrica pasa y encendemos un foco aunque no podamos a ciencia cierta explicar el fenómeno, todos sabemos que si nos da gripe debemos tomar medicamento y reforzar nuestras defensas para matar al virus aunque no sepamos totalmente el cómo ocurre esto, vemos crecer las plantas, llover, encendemos nuestra PC y navegamos por Internet, enviamos y recibimos información a miles de kilómetros de distancia y pocas veces nos cuestionamos cómo es que esto es posible.

            Realmente, si lo meditas, te darás cuenta de que vivimos inmersos en el hermosamente pavoroso misterio de la existencia, donde vida, experiencia y muerte se entrelazan de manera inextricable y de cuya “danza” nadie puede escapar.

            Ante tales misterios y al darnos cuenta de nuestra pequeñez y precariedad nos queda solamente adoptar una postura para afrontarlos. Al confrontar la vida nos damos cuenta de que creer no es solamente el acto de satisfacer una necesidad sino un deber.

            ¿Por qué creer es un deber? Porque dejar la creencia en el plano de la necesidad, llámesele psicológica, emocional o espiritual, es desvirtuarla y casi mantenerla como un recurso de ayuda o tabla de salvación ante la adversidad.

            Creer no siempre viene aparejado con la acción, la creencia suele ser sólo un artículo más en nuestro inventario, un objeto al cual se recurre cuando es precisamente necesario.

            Ahora que estás más familiarizado con los conceptos de la SUPERACIÓN Y DESARROLLO PERSONAL PARA ALCANZAR EL ÉXITO te habrás dado cuenta que para que las cosas sucedan es necesario emprender la acción y comenzar a mover los hilos invisibles del azar y la fortuna. Ahora has podido ver que el estado actual de tu vida no es más que el resultado de tus acciones pasadas, de las decisiones que has venido tomando y de las que quizás no sólo no fuiste consciente sino que tampoco te has hecho responsable.

            Es tiempo de comprometerse y hacerse responsable, no basta observar, adquirir información y decir: “Es cierto”. Es necesario pasar a la acción y convertirse en las palabras para que tu vida se transforme de lo que es en aquello que realmente deseas con pasión desde lo más profundo de tu alma.

            Ante la multitud de opciones que se nos presentan no basta sólo con creer ¡tenemos que creer! Creer en aquello que te apasiona, que te motiva, creer en las cosas que te hacen feliz, que te impulsan a Ser una mejor persona cada día, creer en aquello que te da paz interior y te convierte en faro de guía.

            Tener que creer la da a tu creencia el carácter de una obligación y deber, creer desde esta perspectiva es estar obligado a actuar y sostener tu palabra, ser coherente en la acción con tu convicción.

            Si estás convencido de tu propio desarrollo y de la transcendencia de tus actos como medio para alcanzar tus objetivos y materializar tus sueños, compromete con tus creencias y ¡ACTUA!

            Recuerda:

            “Una creencia no es simplemente una idea que la mente posee, es una idea que posee a la mente”. Robert Bolt (1924-1995) Escritor y guionista británico.


¿En qué crees? ¡Hasta mañana!

Escrito por: Tonathiu Estrada
Lunes, 04 de marzo del 2013
Guanajuato Capital, México

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Deja tus comentarios, saber lo que piensas es muy importante para mejorar continuamente.