martes, 10 de septiembre de 2013

SERVIR CON CALIDAD




            ¡Saludos mis queridos amigos y lectores! La dinámica del universo es el servicio, en la medida que damos es cómo recibimos, cuando nos entregamos a la dicha de dar, las puertas de la abundancia se abren ante nosotros y las riquezas materiales y espirituales comienzan a fluir y a ser derramadas sobre nosotros.

            Ya sea que sirvas esperando recibir una remuneración o bien sirvas de manera desinteresada irremediablemente has de recibir en consecuencia y multiplicado aquello que, de corazón, estás entregando.

            No importa cuál sea la actividad en la que te desempeñas siempre estás sirviendo, entregando, dando de ti mismo y, por pequeño que pudiera parecernos, aquello que entregamos desde el fondo de nuestro corazón es lo que en muchas ocasiones es capaz de obrar los más grandes cambios.

            Hoy te quiero hablar un poco no sólo del servir, sino del servir con calidad. A todos nos gusta ser tratados con cortesía y respeto, de manera amable, que nos hagan sentir que importamos y que nos somos sólo un número o  fajo de billetes más.

Es fácilmente apreciable el desgano, apatía y falta de interés con que muchos empleados, o incluso dueños, de algunos negocios tratan a sus clientes. Ya sea que estén pasando un muy mal rato o simplemente no tengan los conocimientos adecuados, están cayendo en el terrible error de perder lo más importante al momento de hacer negocios: clientes.

Es posible que gustes de acudir muchísimo a un sitio pero si eres tratado con indiferencia, malos modos o apatía será más difícil que regreses que si eres tratado como lo más importante del negocio.

Si eres empleado y quieres mejorar tus condiciones laborales o eres dueños de un negocio y buscas aumentar tu flujo de clientes y, por consiguiente, tus ventas pon atención a los siguientes puntos.

  • SONRIE. Una radiante y sincera sonrisa es la mejor forma de recibir a un cliente, es capaz de romper el hielo más duro y genera un ambiente de confianza y amabilidad. Sonríe en todo momento y verás cómo las personas reaccionan de manera refleja.
  • ESTABLECE CONTACTO VISUAL. Cuando un cliente esté frente a ti establece contacto visual lo más pronto posible, no se trata de ser insistente ni llegar a crear incomodidad; mirar a los ojos indica que estás atento a quien está interactuando contigo, es señal de respeto. Dirigirte a una persona mientras miras a otro lado realizas otras actividades es signo de indiferencia y desinteresa.
  • SALUDA Y PONTE A LA ORDEN. A la par de sonreír y establecer contacto visual es de suma importancia que recibas a tu cliente con un saludo cordial, te presentes y te pongas a sus órdenes. Es muy desagradable llegar a un sitio y ver como los empleados “danzan” frente a ti como si no existieras. El cliente es la razón por la cual tu negocio sobrevive y tus metas llegan a cumplirse, sin tus clientes tu negocio muere.
  • IDENTIFICA Y EMPATIZA. Sondea rápidamente que es lo que tu cliente desea, cuáles son sus necesidades, ayúdalo a encontrar la mejor opción, ponte en sus zapatos y trata de sensibilizarte para darle el mejor servicio que pueda haber recibido. Muchas personas llegan a un lugar por sus productos mas regresan por el servicio.
  • AGILIZA. No pierdas tiempo, hacer esperar a tus clientes es como activar el cronometro de una bomba, a nadie le gusta perder su tiempo ni que lo hagan esperar. Muévete y agilízate para dar un servicio de rapidez y calidad insuperable.
  • RESPONSABILIZATE. Cuando tomas la decisión de atender y servir a una persona debes llevarlo hasta sus últimas consecuencias, el cliente que acabas de recibir no puede salir de tu establecimiento sin llevarse aquello que buscaba, si no es posible proporcionárselo deberás buscar la manera de compensarlo y despertar en él el deseo de volver.
  • AGREGA VALOR. Tu cliente ya encontró lo que buscaba pero no lo debes dejar  sin antes ofrecerle algún producto o servicio complementario y afín a su compra. Deberás siempre estar a la vanguardia para ofrecer algo que de un valor extra a tu negocio por encima de aquellos que proporcionan servicios o productos similares.
  • INVITA. Despídete, siempre con una sonrisa, e invita a tu cliente a volver, hazle saber que estás a sus órdenes y siempre dispuesto a ayudarlo a llevarse lo mejor.


            Te pudiera parecer obvio todo lo anterior pero tengo más que comprobado que lo más obvio es lo que siempre suele escaparse de nuestra mente. Tratándose de tus clientes no debes dar nada por sentado y ofrecer siempre tu máximo esfuerzo para generar el mejor servicio.

            Un servicio de calidad es aquel hecho con intencionalidad y atención, recuerda que para lograr la maestría en cualquier actividad es necesario el desarrollo y practica consciente y constante de nuestras habilidades y aptitudes.

            Recuerda:
           
“Un cliente es el visitante más importante en nuestras instalaciones. No depende de nosotros, nosotros dependemos de él. Él no es una interrupción en nuestro trabajo, él es el propósito del mismo. Él no es un extraño en nuestro negocio, él es parte de él. No estamos haciéndole un favor en servirle, él nos está haciendo un favor al darnos la oportunidad de hacerlo” Anónimo


¡Sirve con calidad!

Escrito por: Tonathiu Estrada
Martes, 10 de septiembre del 2013
León, Guanajuato, México

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