domingo, 2 de febrero de 2014

7 ACCIONES PARA ENFRENTAR LOS PROBLEMAS


                       


                        Todos los días la vida nos coloca en el camino circunstancias que ponen a prueba nuestra habilidad y capacidad para sortear la adversidad. Los seres humanos tenemos la desafortunada característica de caer en nuestra zona de confort y no salir de ella a menos que seamos sacudidos hasta nuestros cimientos.
           
            Cuando algo escapa de nuestro control y se opone de manera directa con aquello que consideramos la normalidad en nuestro quehacer cotidiano es que decimos que tenemos un problema.

            Los problemas, sin importar su “tamaño”, requieren todos de una solución inmediata, acciones rápidas y concretas de nuestra parte para restablecer el equilibrio.

            Cada quien tiene su particular forma de afrontarlos, algunos toman el toro por los cuernos y los encaran de manera inmediata y directa; existen sin embargo muchos otros que se apabullan ante la primera señal te tensión y evaden el conflicto, se fugan y buscan escapar a sus problemas en lugar de buscarles una solución.

            Hoy quiero compartirte algunas acciones que te serán se suma utilidad para afrontar y resolver tus problemas. Te siempre bien presente que los problemas no se resuelven solos, no desaparecen por el hecho de negarlos o darles la espalada.

            Cuando un problema se nos presenta debemos de afrontar con responsabilidad la tarea de buscarle una solución, encontrar la mejor manera de resolverlo y hacer uso de todos los recursos que estén a nuestro alcance para lograrlo.

            Fugarse y escapar de un problema ocasionará que este crezca o te acarre una oleada de mayor adversidad que trastornará por completo tu vida. Si quieres salir de tus problemas pon atención a los siguientes consejos y llévalos a cabo

  1. Define La Magnitud. No es lo mismo extraviar el celular que las llaves de tu auto, de igual forma no es lo mismo perder el móvil que perder tu laptop. Quizás tuviste una pelea con algún compañero de trabajo que nunca se equiparará con tener una discusión con tu pareja, quizás perdiste el trabajo pero aun conservas la salud. Aprende a dimensionar en su debida proporción los problemas que se te presenten, siempre habrá cosas peores, compara y discierne con sabiduría.
  2. Impacto En Tu Vida. Analiza a detalle cuál es el impacto que los problemas tienen en tu vida. Habrá circunstancias que puedan trastocar por completo el orden de tu existencia misma y existirán otras que sean simplemente una simple y pasajera molestia. Cada desafío según su dimensión impactará en mayor o menor medida tu vida y requerirá de mayor o menor tiempo para su resolución. Toma las cosas con calma y estudia con cuidado cuáles son tus opciones.
  3. Solución O No Solución. Dice un dicho popular que si un problema tiene solución no tienes de que preocuparte y si no la tiene, igual no tienes de que preocuparte. Hay cosas en la vida que por su mismo carácter escapan  a nuestro control y no podemos hacer nada para resolverlos: un recorte masivo de personal, circunstancias climáticas que retrasen una obra, procesos largos que pueden demorar meses o años, enfermedades que tardan en curarse… la muerte. Dicen que todo tiene solución, todo eventualmente sana y regresa a su equilibrio. Identifica con cuidado cuáles son aquellas cosas que dependen de ti y enfócate en hacer esfuerzos en esa dirección, lo demás… déjalo fluir.
  4. Divide. Cuando un problema se nos viene encima nos sentimos sobrepasados, la angustia que hace presa de nosotros nos nubla razón y no podemos pensar con claridad el curso de acción que hemos de tomar. Cuando vemos un problema de primera impresión podemos llegar a pensar que es irresoluble, demasiado grande y no podremos con él. Cuando esto te suceda desmenuza tu problema, divídelo en partes que irás resolviendo una a una, enfócate en una cosa y olvídate de todo lo demás; una vez terminado prosigue con otra parte hasta que eventualmente tengas el Todo resuelto.
  5. Pide Ayuda. No quieras resolverlo todo tu sólo, ¡porque no lo estás! Los seres humanos tenemos la maravillosa fortuna de poder relacionarnos con nuestros congéneres y establecer relaciones de cooperación y ayuda mutua. Acércate a tus seres queridos, permite que la experiencia de aquellos que te rodean sirva de confort y ejemplo para solucionar tus conflictos. No seas tan orgulloso que te ahogues en un vaso de agua sólo porque no tuviste la humildad y el valor de pedir ayuda. No nacemos sabiéndolo todo. Los seres humanos venimos al mundo como un lienzo en blanco, son las experiencias, la vivencia del día a día y el sufrimiento de nuestras derrotas las que nos van dando la sabiduría necesaria para lograr un Buen vivir. Hay muchos otros que ya han pasado por donde nosotros apenas hemos de transitar; levanta tu voz, abre tu corazón, y permite que la sabiduría de otros penetre en tu Ser.
  6. Aprende. Prepárate, cultívate, estudia. El mejor maestro es el sufrimiento y el dolor, pero también lo es el conocimiento. A mí me gusta mucho decir que los libros son como cofres llenos de “veintes”, la lectura te da la posibilidad de ponerte en los zapatos de otros, de ver distintos ángulos, de cambiar tu perspectiva y enfoque. El aprendizaje constante te da la posibilidad de que “te caigan muchos veintes” y adquieras la experiencia de otros a través de su ejemplo.
  7.  Actúa. ¡Ponte en Acción! No te quedes tirado después de haber recibido un duro golpe, levántate y aprende de  lo que te acaba de suceder. El fracaso no es caer sino quedarse tirado después de sufrir una derrota. Todo vuelve a su cauce cuando permitimos que la vida sigua fluyendo. Ella es flujo constante que hemos de seguir sin detenernos; detenerse es estancarse, enmohecerse y pudrirse. Mantente fluido, puro y transparente, todo retoma su equilibrio cuando permanecemos en el camino, avanzando, con confianza y determinación.
 
            Recuerda:

“La mayoría de las personas gastan más tiempo y energías en hablar de los problemas que en afrontarlos”. Henry Ford

Afronta la adversidad y restablece tu equilibrio.

            Escrito por: Tonathiu Estrada
Domingo, 2 de febrero del 2014
León, Guanajuato, México

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